El equipo de Polisse (en Competición) se presentó con fuerza en la conferencia de prensa. Maïwenn estuvo acompañada por su productor, Alain Attal y once de sus actores: Emmanuelle Bercot (también coguionista), Karine Viard, Joeystarr, Marina Foïs, Nicolas Duvauchelle, Karole Rocher, Frédéric Pierrot, Arnaud Henriet, Naidra Ayadi, Jérémie Elkaim y Sandrine Kiberlain.
Sobre el punto de partida de la película y la inmersión de Maïwenn en la BPM
Maïwenn: "Lo que me dio ganas de hacer la película es la pasión de los policías y el escudo que se forjan para protegerse de la miseria humana. Lo que me hizo ir más allá es todo lo que gira en torno a la infancia, es el vínculo entre todas mis películas: la infancia, la paternidad y la maternidad".
Maïwenn: "Durante mi inmersión, asistí a la confrontación entre un pedófilo y una adolescente de 16 años. Los hechos se remontaban a diez años atrás. La adolescente explicó los hechos y el acusado acabó por confesar que todo lo que ella había dicho era verdad, palabra por palabra. Y entonces asistí a algo sublime. Todo su cuerpo se transformó: su cuerpo, sus cabellos, su piel".
Sobre los niños
Maïwenn: "Para el rodaje, me comprometí ante la DDAS a que solo se diría lo que estaba escrito y validado por la propia DDASS, y lo respeté. Las escenas con los niños estaban muy controladas, muy vigiladas (con un psicólogo y un inspector de la DDASS)".
Sobre el personaje interpretado por Maïwenn
Maïwenn: "Me apetecía un personaje que estuviera cercano a mi trabajo de directora. Pero finalmente, mi personaje resultó ser muy introvertido y no tenía mucha relación con la energía que hay que desplegar para dirigir una película. Es un error de casting (risas)".
La mirada de los actores sobre la policía
Jérémie Elkaïm: "El período que pasamos con los antiguos policías de la BPM contribuyó sobre todo a cambiar mi punto de vista sobre el mundo. Tenía la impresión de que en todos los hogares podían suceder cosas. Veía todo a través del prisma de la violación y la pedofilia".
Sobre la improvisación
Maïwenn: "Estoy obsesionada con la verdad. Si los actores siguen el texto y suena real, lo dejo. Si siento que cada uno espera su turno y que no se escuchan, les pido que improvisen, o susurro algo al oído de alguno para desestabilizar al otro".
El método Maïwenn visto por los actores
Sandrine Kiberlain: "En las otras películas, existe todo un ceremonial, una puesta en escena: ensayamos un poco la escena y luego viene el silencio, motor, acción. Con Maïwenn no existe la frontera que suele haber, no se sabe cuándo se comienza ni cuándo se detiene. Al principio, me dije qué es esto, pero después me ayudó".
Marina Foïs: "Nuestro saber hacer no le interesa. Es una suerte para los actores, una ocasión de trabajar de otra forma".
Sobre la aportación de Emmanuelle Bercot a Maïwenn y viceversa
Maïwenn: "Me encanta su cine, su forma de pensar está muy estructurada. Y además, estudió en la Femis, yo dejé los estudios en quinto (13 años, ndlr). Me ha aportado mucho en cuanto a rigor y organización. Ahora, ya no me imagino trabajando sin ella".
Emmanuelle Bercot: "Me aportó su increíble libertad, su liberación absoluta frente a las convenciones. Todo está siempre en movimiento con ella. Todo puede cambiar siempre. Y cuando tenemos una idea la aplicamos de inmediato, es algo muy vivo".


























