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Jurado 18.05.22 . 06:14 Actualización :19.05.22 . 19:40

Encuentro con Vincent Lindon, presidente del jurado de los largometrajes

Vincent Lindon, presidente del 75.º Festival de Cannes

Vincent Lindon, presidente del 75.º Festival de Cannes © Éric Gaillard @ Reuters

Premio a la mejor interpretación masculina en 2015 por La ley del mercado (La Loi du Marché), de Stéphane Brizé, protagonista masculino de la Palme d’or 2021, Titane, de Julia Ducournau: Vincent Lindon, figura imprescindible del cine francés de los últimos cuarenta años, alterna papeles triviales y comprometidos. El presidente del jurado de los largometrajes nos ofrece una entrevista a su imagen y semejanza.

¿Cómo afronta su papel como presidente del jurado?

Con mucha honra, pero me lanzo hacia lo desconocido. El jurado es extraordinario, con directores y actrices muy vanguardistas. Eso me tranquiliza. Y la Selección es magnífica. Tras estos dos últimos años, hay una especie de resplandor en torno a este Festival. Soy consciente de la responsabilidad que eso supone, un poco como Woody Allen, que decía: «Me sorprende ser miembro de un club que aceptara como miembro a alguien como yo». Porque entregar premios a directores no es poca cosa, es algo que, probablemente, les cambie la vida. También voy a tratar de disfrutar al 100 % de lo que está pasando. Evitar vivir el presente en el futuro y el futuro en el pasado. Y ya es difícil hacerlo en regla general en la vida. Vivir las cosas, estar en el momento presente, es lo más difícil del mundo, tanto en el amor como en todo lo demás. Dar tiempo al tiempo. 
 

«Disfruta, no se repetirá dos veces».
75.ª edición 19.05.2022 . 19:09

Un buen presidente - Encuentro con Vincent LINDON

¿Va a ver las películas desde su perspectiva de actor?

Voy a verlas como un espectador, como un apasionado del cine. Creo que hay dos formas de abordar las obras de arte y, más concretamente en este caso, las películas de cine. La primera, en la que la pantalla se dirige a nuestro cerebro antes de descender al cuerpo. Y la segunda, que consiste en tomar el camino inverso. Voy a intentar dejar que mi corazón de espectador decida, e informar al cerebro más tarde. Para dar una oportunidad al cine de todo el mundo. 
 

«Me gustaría transmitir un mensaje de humanismo, el único en el que creo».

Recibió el premio a la mejor interpretación masculina por La ley del mercado (La Loi du Marché), de Stéphane Brizé, en 2015: ¿cómo recibió esta recompensa? 

Fue un impacto enorme. Del mismo modo que con Titane el año pasado. Mi historia de amor con el cine es agitada. En particular, con Cannes. Son dos premios completamente diferentes. Uno es personal, individual, reconfortante. Mientras que encontrarse en una Palme d’or quiere decir que has leído un guion, has tomado una decisión, has elegido estar en una película que te lleva muy lejos. Un poco como en los Juegos Olímpicos, cuando ganas los cien metros estilo libre y, tres horas después, los relevos 4x100 m por equipos. Es otra sensación. 



¿Nos puede hablar de su primera vez en Cannes? 

Fue en 1987, por Un hombre enamorado (Un Homme amoureux), de Diane Kurys. Acababa de empezar como actor. El día de la apertura fue totalmente rocambolesco porque no dejaba de meter la pata. La directora me presenta a Robert de Niro, que me da la mano y me dice: «Hi, Robert de Niro». Y yo respondo: «Hi, Vincent», sin decir mi apellido. Me sentí fatal durante dos horas. 
Después, dos mujeres se acercan cuando estaba en el bufé. Una de ellas me dice que a su amiga le encantaría hacerse una foto conmigo, y que le encantaría enseñársela a su marido porque está segura de que le voy a gustar mucho. Yo sigo completamente ensimismado tras la metedura de pata con Robert de Niro y digo con un gesto: «Más tarde, después me acerco». La amiga insiste y yo repito: «Más tarde». Poco después, descubro, gracias a Peter Coyote, que me trata de suertudo, que se trataba de la mujer de Steven Spielberg, Amy Irving. 

 

¿Qué papel le gustaría que le ofrecieran? 

Me apetece mucho interpretar a un gran médico, un gran abogado, un profesor o un maestro. Me gustan los oficios que unen a la gente, los que permiten salvar o tener una relación con los demás. Y, por supuesto, me faltan por hacer dos tipos de películas, pero ya no tengo la edad ni para una ni para la otra. Me encantaría tener mi propio «Notting Hill», con, por ejemplo, la historia de un padre y una madre divorciados que van a la boda de su hija y que se encuentran 25 años después, pero se ubicaría en una residencia de ancianos, así que está difícil la cosa. Y, sin duda, una película de acción, The Equalizer: el protector (2014), como Denzel Washington. Sería muy divertido.

 

¿Interpretar en una película comprometida le anima a involucrarse en la vida real? ¿El compromiso precede al papel o al revés? 

Es como si tuviese un tutor para las plantas en la espalda. A veces, las películas me ayudan a mantenerme firme. A la inversa, espero que no me haga falta hacer películas para tener una buena conducta. Un gran papel es como un trato entre un personaje y un actor o una actriz. Hay dos partes: el personaje debe estar tan contento de que lo interpretes como tú de interpretarlo. Si no, se crea un desequilibro. Un buen trato es cuando las dos partes salen ganando a partes iguales. 
Solo puedo interpretar papeles cuando, al leer el guion, me digo: «Genial, tengo que ser esta persona». Porque ese personaje, tarde o temprano, saldrá a flote en mi vida. Es como un psicoanálisis: cuando interpretas a un personaje durante dos meses, no es un ser ficticio quien lo hace, eres tú quien enuncia e interpreta esas palabras. Y eso tiene efectos secundarios, porque yo era esa persona.  
 

«Al hacerme mayor, lo que me interesa es acumular grandes momentos, recuerdos, grandes encuentros, grandes alegrías y grandes decepciones, porque también hay que tomarse un momento para llorar. Es un proyecto. Todo es un proyecto».
75.ª edición 19.05.2022 . 18:48

Recuerdos de Cannes - Encuentro con Vincent LINDON

Escrito por Charlotte Pavard

El mismo día

Jurado 18.05.22

Encuentro con Vincent Lindon, presidente del jurado de los largometrajes

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La OGF ha declarado los ficheros descritos anteriormente ante la CNIL y registrada con el n° 1607719.

Jurado18.05.22

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